El buque escuela BAP Unión, bricbarca de la Marina de Guerra del Perú, regresó a la Base Naval del Callao tras cinco meses de navegación y más de 16,000 millas náuticas recorridas por el continente americano, como parte del Viaje de Instrucción al Extranjero 2026 (VIEX 2026). La nave zarpó el 17 de abril con 155 tripulantes y 78 cadetes de la Escuela Naval del Perú a bordo.
Un crucero con cadetes de once países
Además de los cadetes peruanos, el BAP Unión llevó a 11 cadetes de las marinas de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, España, Francia, Guatemala, Italia, Panamá, Portugal y República Dominicana, más guardiamarinas de Uruguay y Portugal, representantes de la Policía Nacional y la Fuerza Aérea, y dos diplomáticos. La recepción en el Callao fue encabezada por el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde Llosa, junto al ministro de Cultura, Alberto Beingolea, el jefe del Comando Conjunto, general César Briseño Valdivia, y el comandante general de la Marina, almirante Javier Bravo de Rueda Delgado.
La ruta: del Caribe a Norteamérica
La travesía incluyó escalas en Balboa (Panamá), Willemstad (Curazao), Nueva Orleans, Norfolk, Baltimore, Nueva York, Boston y Miami (Estados Unidos), Quebec (Canadá), Guayaquil (Ecuador) y Salaverry, antes del regreso al Callao. El buque participó en la regata Sail 250 y en la revista naval internacional Sail4th 250, parte de las celebraciones por los 250 años de independencia de Estados Unidos, además del desfile de veleros en el río Hudson. En total, recibió a 189,631 visitantes durante todo el crucero, con un récord de 37,046 personas solo en el puerto de Baltimore.
Callao y Chancay, dos puertos, dos roles
El regreso del BAP Unión pone de nuevo en el radar al Callao, la base naval histórica del Perú y su puerto comercial más antiguo — un rol distinto al que hoy cumple el Megapuerto de Chancay, pensado como el nuevo nodo comercial de gran escala hacia Asia. Ambos puertos están a menos de 80 kilómetros de distancia en la costa central, y juntos ilustran el doble perfil marítimo del país: la tradición naval en el Callao y la nueva infraestructura comercial en Chancay.