Los tiempos de espera de los buques portacontenedores en los principales puertos de China se ubican hoy entre seis y 12 días, según reportó Mundo Marítimo el 26 de septiembre de 2026. Shanghái, uno de los complejos portuarios más grandes del mundo, es uno de los terminales más golpeados por los retrasos en el atraque y el procesamiento de contenedores, luego de una serie de tifones que afectaron la costa china en las últimas semanas.

El impacto en la flota mundial

La naviera danesa Maersk advirtió sobre el efecto de estas "interrupciones relacionadas con el clima" en sus itinerarios, señalando que los retrasos pueden propagarse por toda la red a medida que los buques se desplazan entre puertos siguiendo rutas y horarios interconectados. La congestión estaría absorbiendo cerca del 12% de la capacidad efectiva de la flota portacontenedores global, según estimaciones citadas en el reporte, mientras que la utilización de los buques de las principales líneas se mantiene por encima del 90%. Los volúmenes además subieron en septiembre por el adelanto de carga antes de la Semana Dorada china (1 al 7 de octubre), y varias navieras reorientaron servicios por la situación en Medio Oriente.

Por qué le importa a la carga que pasa por el Pacífico

Una demora de casi dos semanas en puertos como Shanghái no se queda en China: se propaga a lo largo de toda la cadena de suministro transpacífica, retrasando la disponibilidad de buques y contenedores vacíos en el resto de la red, incluidas las rutas que conectan Asia con la costa oeste de Sudamérica. Para un puerto como Chancay, que apuesta por ofrecer una conexión directa y más predecible entre Perú y Asia, este tipo de episodios de congestión en origen es exactamente el tipo de fricción logística que una ruta transpacífica más corta y con menos escalas intermedias busca reducir, aunque no la elimina: si los buques salen tarde de China, también llegan tarde a cualquier destino, Chancay incluido.

Fuente: Mundo Marítimo

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