Buena parte de la cobertura sobre Corío lo enmarca como un rival directo de Chancay. Pero según sus propios promotores, la apuesta de fondo es otra: captar carga que hoy ni siquiera pasa por Perú.
El argumento: Brasil ya comercia más de US$160,000 millones al año con China
Según Mario Zúñiga Martínez, secretario de la Agencia de Desarrollo Regional de Arequipa, Brasil —la octava economía más grande del mundo— tiene un intercambio comercial con China superior a los US$160,000 millones anuales. Hoy, esa carga brasileña rumbo a Asia debe cruzar el Atlántico y el Canal de Panamá, una ruta más larga y costosa.
"No hay dos espacios con la ubicación y profundidad de Corío"
Zúñiga sostiene que ningún otro punto de la costa del Pacífico Sur ofrece la combinación de ubicación y profundidad natural de Corío para conectar esa carga sudamericana con Asia por el lado más corto del continente, posicionando al Perú por delante de aspiraciones similares de Chile en la misma zona.
La plataforma multimodal es la pieza clave
Por eso Corío no se plantea solo como un muelle, sino como una plataforma con terminal terrestre, ferroviario y aéreo: la carga boliviana y brasileña necesitaría cruzar el continente por tierra o riel antes de llegar al puerto. Ese componente logístico terrestre —no solo la profundidad del mar— es el que definirá si el proyecto realmente capta esa carga externa. Aquí puedes ver por qué esa ambición se redujo de escala en el plan aprobado en 2026.